GENERACIONES

12. GENERACIONES

LAMENTO no recordar de quién era la idea pero la idea es que hoy en día la patria de cada uno es la generación de cada cual. En vez de trajes regionales son las modas de los años nosecuántos lo que nos identifica. En vez del dialecto local es el argot de cada grupo de edad lo que nos diferencia. En vez de banderas y escudos son los símbolos universales de cada moda lo que se jura con extraña ceremonia. Ya no hay franceses, ni asiáticos, ni españoles, ni calagurritanos. Ahora hay carrozas de los sesenta, pijos de los ochenta, jóvenes de los noventa. Ya no hay agradecimiento a la generación anterior. Sólo los coetáneos nos importan. Es como si no debiéramos nada a los que estaban antes aquí haciendo las cosas que ahora hacemos. Tampoco se piensa en las generaciones futuras como pensaban los que en siglos caducos buscaban títulos y dignidades para sí y sus vástagos. ¿Quién piensa ahora en sus descendientes? -¿Es casualidad que el equilibrio ecológico peligre precisamente cuando nadie se preocupa por los biznietos que puedan venir después?-. Si la historia humana va a ir a mejor o si va a resolverse en el caos dependerá -salvando especiales designios divinos- de si se deshace o no este nuevo régimen injusto e insolidario del “apartheid” intergeneracional. En esta gran nave social que es la civilización occidental no evitarán el hundimiento esa clase de compartimentos estancos. Mi diagnóstico es fatal: que si no cambiamos la filosofía de fondo el “ghetto” de los adolescentes se hundirá lo mismo que el de los JUBILADOS.

F. Javier Garisoain