LIBERTAD

51. LIBERTAD

EJERCER la libertad es casi casi una forma de esclavitud. Ser libre es algo que sólo sirve para tomar decisiones libremente y eso no es ni fácil ni cómodo. Una vez que uno ha decidido cualquier cosa queda obligado, determinado, atrapado por esas cadenas lógicas que llamamos “las consecuencias”. Una persona no demuestra ser libre hasta que decide algo y es en ese momento, paradójicamente, cuando queda atado a su propia voluntad. Esta es la parte de la palabra libertad de la que casi nunca se habla. Ser libre es muy incómodo. Es un verdadero engorro. Por eso somos tan fáciles de esclavizar. Y por eso nos gusta tan poco tomar decisiones. Por eso amamos las cosas fáciles: la comida mascadita, los exámenes tipo test, las subvenciones, las cosas de usar y tirar, la televisión. Por eso cada vez estamos más aplatanados. Porque estamos renunciado a tomar las grandes decisiones. Porque estamos delegando nuestra responsabilidad en el Banco Mundial, la ONU, el gobierno, el ayuntamiento, la publicidad y la dirección de la Wolkswagen. Por eso somos cada vez más esclavos. La libertad sólo es un medio, de acuerdo. Es un incordio ser libre... ciertamente. Pero a pesar de todo creo que más le valiera a cada cual tomar las riendas de su propia vida. Más que nada por las consecuencias. Y es que -mire Vd. por dónde- una de esas cosillas que alguien -nosotros o nuestro amo- tiene que decidir a cada paso es si vamos a hacer o no las cosas como Dios MANDA.

F. Javier Garisoain