PERSECUCION

13. PERSECUCION

BIENAVENTURADOS vosotros cuando os persigan... eso dijo Jesús. Y que no lo dijo sólo por los Apóstoles lo demuestran los millones de cristianos que han sido asesinados por causa del Evangelio a lo largo de los últimos veinte siglos. Yo no se mucha historia, pero encuentro mártires en cada párrafo que leo. Las catacumbas son un invento tan nuestro como la propaganda, los campanarios y las misiones. Que no nos sorprenda: la persecución siempre llega, como la poda al rosal. Los enemigos del Evangelio -que haberlos haylos- han levantado siempre la bandera de la tolerancia antes de estrangularnos. Nos han abofeteado con una mano que parecía tendida en son de paz. Nos han echado a los leones porque no admitíamos que nuestro Dios fuera uno más en su panteón. Nos han prohibido las procesiones con el odio del que no tiene ni motivos ni gusto para cantar. Pero lo peor de todo es que a veces nos han perseguido en nombre de las cosas que nos enseñó Jesús. Ya fuimos advertidos por el Maestro de todo esto. Los que procuran arrinconarnos, los que manipulan la voz del Papa, los que ridiculizan a los obispos, los que no hablan de Dios en Navidad, los que creen que es posible amar a los hombres sin amar a Dios... deberían saber hasta qué punto están siendo instrumentos providenciales para la purificación de la Esposa de Cristo. Si fueran conscientes se aburrirían llenos de desesperación. Pero no saben lo que hacen y por eso es que el Padre los perdona. Que no nos sorprenda la persecución: somos los discípulos de un CRUCIFICADO.

F. Javier Garisoain